Motivos para ser feliz

La última entrada del año se la quiero dedicar a Yolanda, una chica a quien no llegué a conocer personalmente pero que era hermana de una amiga, Esperanza, a quien admiro, respeto, y  a la que que no puedo calificar simplemente como “buena”, la califico como “impresionante” porque impresiona su nobleza, su capacidad de sacrificio por los demás, su efectividad a la hora de trabajar, su capacidad de escucha, su empatía, su solidaridad, etc… si la conoces seguro que entiendes lo que quiero decir. Además Esperanza y Yolanda forman parte de una familia de luchadores, de gente que cree en otro mundo posible que entre todos podemos construir y que además actúa en consecuencia, de una familia que te acoge sin reservas, que comparte contigo todo lo que tiene y te trata como a un miembro más. Por eso cuando Yolanda se marchó todos los que somos amigos y amigas de Esperanza y su familia sufrimos también esta dolorosa pérdida y hemos estado pendientes de su recuperación anímica.

Hace poco Esperanza mando (a mí y a otros/as) un correo electrónico que me hizo feliz porque estaba cargado de positividad, de vitalidad y sabiduría y me gustó tanto que le pedí permiso para poder publicarlo en este blog para compartirlo con todos vosotr@s:

Querid@s Amig@s:

Mi hermana Yolanda hubiera cumplido hoy 38 años.

Con 15 años viajó a Londres un verano sin tener ni idea de inglés, y volvió hippie y triunfadora; A los 18 años se marchó un año a Irlanda (el país de U2 que tanto adorábamos) y volvió con ideas claras sobre su futuro profesional …ser profesora. Estudió Filolofía inglesa en Zaragoza.

A los 22 años tuvo que superar su primera intervención, sus primeros miedos y  llevar la cabeza rapada con una gran cicatriz. Violeta y yo también nos cortamos el pelo muy corto (pero no era lo mismo).

Se fue a Madrid, se enamoró de un inglés, y se casó. Trabajaba de profesora de secundaria, pero quería estudiar magisterio, y lo hizo. Los fines de semana viajaba a Salamanca para sacarse la diplomatura.

El mismo año que se presentaba a las oposiciones de maestra, justo dos días antes de su examen el fantasma de la enfermedad apareció de nuevo.

Pero no había nada que le frenara cuando se proponía algo, y se presentó al examen. Y sacó la oposición.

Y ese Septiembre, con el fantasma de la enfermedad rondando cerca empezó a trabajar en un idílico colegio al lado de su casa (impensable en Madrid). En Diciembre llegaron las malas noticias. Una noticia que no te deja pensar ni respirar.

Recuerdo que esa Navidad me molestaba ver en la calle gente feliz.

Y aquí era donde quería llegar….la felicidad. Estuve más o menos 3 años en los que no fui feliz ni uno sólo de los días que viví.

Ahora, 5 años después de aquel doloroso Diciembre os escribo para recordaros algo que ya sabéis. La vida es muy corta.

Nosotros viviremos muy poco más, porque nuestra vida pasa veloz y es un puntito insignificante del Universo.

Pero tenemos mucho para ser felices, tantos privilegios….. a pesar de esta mierda de crisis que nos amenaza cada día.

No quiero sonar apocalíptica, sólo quería haceros llegar lo que siento.

Os dejo un enlace a una de las canciones favoritas de mi hermana 10…….wish you were here de Pink Floid

Era tan tan favorita, que cuando teníamos 16 años se la grabó una y otra vez en una cinta para no tener que rebobinarla.


Abrazos, Esperanza.

Hoy cuando brinde con champán después de las uvas le mandaré un beso a Yolanda  y a todas esas personas que como ella no tienen miedo a la vida ni a ser felices y nos enseñan el camino que hay que seguir.

Feliz 2013.

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