Mª Ángeles Llorente (IES Hoya de Buñol) hablando sobre fracaso escolar

A través de Pedro Jiménez he llegado al vídeo de la comparecencia de Mª Ángeles Llorente, docente del IES Hoya de Buñol, en la comisión sobre fracaso escolar en el Parlamento de Valencia, y tengo que decir que me ha encantado la claridad del diagnóstico y los razonamientos expuestos. Creo que en todos los claustros debería proyectarse esta comparecencia (al menos la primera media hora) y tener un debate sobre qué cosas concretas se puede hacer en el centro de cada uno para reducir el fracaso escolar.


Y para finalizar algunas píldoras con las que me quedo para reflexionarlas, te invito a que también lo hagas :

  • Cuando hablamos de fracaso escolar normalmente estamos hablando de que fracasan los alumnos, esta afirmación es una tremenda injusticia.
  • ¿Quién fracasa? ¿el que no entiende, el que no puede comprar ni libros ni libretas, el que no va limpio, la que tiene deficiencias físicas o mentales, el inmigrante del centro de menores, el que no conoce el idioma, la que no tiene padre, madre o están en gresca permanente, el que es más lento, el acogido o el adoptado, el que no lleva el mismo nivel que los demás, el que no ve a sus padres porque trabajan en exceso, el que es maltratado, el que tiene a su padre en la cárcel, el que suspende los exámenes (¿qué mide un examen?), el que repite, el pobre, el que tiene otra cultura, el sensible, el que no es sumiso, el que es expulsado por sistema al aula de convivencia, la que abandona, el que no titula?.
  • El sistema educativo debe humanizarse y debe plantearse como objetivo prioritario LA PERSONA.
  • La cuestión no es hablar de fracaso, sino de como hacemos que todas las personas tengan las mismas oportunidades.
  • La evaluación debe servir para detectar los problemas y resolverlos, NO para clasificar y segregar al alumnado, al profesorado o a las personas en general.
  • Estamos haciendo un sistema (perverso) que en vez de potenciar el gusto por aprender potencia el interés en aprobar.
  • Un sistema democrático que se precie debería diseñar un sistema educativo PARA TODA LA POBLACIÓN, ahora tenemos tres sistemas: el privado, el concertado y el público.
  • Entiendo por escuela pública aquella que sirve los intereses públicos.
  • En la escuela deben estar juntos el hijo del carpintero, del abogado, del labrador y el del arquitecto aprendiendo y enriqueciéndose juntos. La cultura se pega.
  • Con una escuela pública como eje vertebrador tendríamos un sistema muchísimo más compensador, muchísimo menos desigual y con menor fracaso escolar.
  • Sin el compromiso del profesorado para atender diversidad y la participación de las familias no disminuiremos el fracaso escolar.
  • Muchos profesores de sociales (o de cualquier otra materia) de ESO no aprobarían los controles que pone el profesor de matemáticas, ¿esto no es para replantearse el currículum?.
  • Ya no nos sirven los libros de texto, el libro de texto es un anacronismo del siglo pasado.
  • El alumnado necesita ver que todo lo que está aprendiendo se tiene que poner después al servicio de la sociedad y su progreso.
  • Es necesario un cambio curricular en profundidad hecho por docentes y personas relacionadas con el mundo educativo al margen de partidismos inútiles.
  • ¿De qué sirve hacer repetir a un niño para hacer lo mismo y con el mismo profesor?.
  • La desigualdad en la escuela se combate desde el nacimiento, para ello es fundamental la escolarización y educación de 0 a 3 años.
  • No hay alumnos irrecuperables (me gustaría que todos los docentes nos concienciáramos de esta afirmación).
  • En la escuela el alumno debe creer que puede aprender y para ello hay que darle expectativas, a él y a sus familias.
  • El profesorado comprometido es el verdadero experto en educación (gran verdad).

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