Una nueva versión de Caperucita Roja que hay que leer, la que cuenta el lobo…

Estoy convencido que una de las causas más importantes por las que personas que comparten las mismas (sanas) inquietudes, que son honestas, luchadoras, etc… no se entienden y acaban tirándose los trastos a la cabeza es por la manía que tenemos de hacer juicios de valor sumarísimos de lo que hace la otra persona, y que al final terminamos tildando a esa persona de todo menos bonita y tirándonos los trastos a la cabeza con ella. La consecuencia de esto es que perdemos aliados para la causa por la que luchamos, por lo que la victoria se hace mucho más cuesta arriba, y en vez de enriquecernos con las distintas capacidades de cada uno acabamos perjudicándonos y restándonos valor.

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Últimamente observo con tristeza entre mucha gente a la que aprecio como se juzgan entre ellos, se sentencian para muy largo plazo y se dejan de dar oportunidades. Lo observo en muchos sitios y entre personas que luchan por causas muy justas y muy nobles.

A todas esas personas me gustaría contarles que cuando era pequeño me contaron el cuento de Caperucita Roja (imagino que igual que a ti), y cuando ya me había hecho a la idea de que el lobo era malo malísimo, en 1994 escuché otra versión de la misma historia (de Lief Fehar), la contada por el lobo, que viene muy a cuenta con la reflexión que hacía en el primer párrafo acerca de los juicios de valor. Te recomendaría que la leyeras y que antes de “sentenciar” a alguien te acuerdes de esta historia. Espero que la disfrutes:

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El bosque era mi casa. Allí vivía yo y lo cuidaba.

Procuraba tenerlo siempre limpio y arreglado. Un día de sol, mientras estaba recogiendo la basura que habían dejado unos domingueros, oí unos pasos.

De un salto me escondí detrás de un árbol y vi a una chiquilla más bien pequeña que bajaba por el sendero llevando una cestita en la mano.

En seguida sospeché de ella porque vestía de una forma un poco estrafalaria, toda de rojo, con la cabeza cubierta, como si no quisiera ser reconocida.

Naturalmente me paré para ver quién era y le pregunté cómo se llamaba, a dónde iba y cosas por el estilo. Me contó que iba a llevar la comida a su abuelita y me pareció una persona honesta y buena, pero lo cierto es que estaba en mi bosque y resultaba sospechosa con aquella extraña caperuza, así que le advertí, sencillamente, de lo peligroso que era atravesar el bosque sin antes haber pedido permiso y con un atuendo tan raro.

Después la dejé que se fuera por su camino pero yo me apresuré a ir a ver a su abuelita.

Cuando vi a aquella simpática viejecita le expliqué el problema y ella estuvo de acuerdo en que su nieta necesitaba una lección.

Quedamos en que se quedaría fuera de la casa, pero la verdad es que se escondió debajo de la cama: yo me vestí con sus ropas y me metí dentro.

Cuando llegó la niña la invité a entrar en el dormitorio y ella en seguida dijo algo poco agradable sobre mis grandes orejas. Ya con anterioridad me había dicho otra cosa desagradable, pero hice lo que pude para justificar que mis grandes orejas me permitirían oírla mejor. Quise decirle también que me encantaba escucharla y que quería prestar mucha atención a lo que me decía, pero ella hizo en seguida otro comentario sobre mis ojos saltones.
Podéis imaginar que empecé a sentir cierta antipatía por esta niña que aparentemente era muy buena, pero bien poco simpática. Sin embargo, como ya es costumbre en mí poner la otra mejilla, le dije que mis ojos grandes me servirían para verla mejor.

El insulto siguiente sí que de veras me hirió. Es cierto que tengo grandes problemas con mis dientes que son enormes, pero aquella niña hizo un comentario muy duro refiriéndose a ellos y aunque sé que hubiera tenido que controlarme mejor, salté de la cama y le dije furioso que mis dientes me servían ¡para comérmela mejor!

Ahora, seamos sinceros, todo el mundo sabe que ningún lobo se comería a una niña. Pero aquella loca chiquilla empezó a correr por la casa gritando y yo detrás, intentando calmarla hasta que se abrió de improviso la puerta y apareció un guardabosque con un hacha en la mano. Lo peor es que yo me había quitado ya el vestido de la abuela y en seguida vi que estaba metido en un lío, así que me lancé por una ventana que había abierta y corrí lo más veloz que pude.

Me gustaría decir que así fue el final de todo aquel asunto, pero aquella abuelita nunca contó la verdad de la historia. Poco después empezó a circular la voz de que yo era un tipo malo y antipático y todos empezaron a evitarme.

No sé nada de aquella niña con aquella extravagante caperuza roja, pero después de aquel percance ya nunca he vuelto a vivir en paz.

Si has llegado hasta aquí, gracias por leerme :-).

Mi Dieguito con sólo 9 años y todo lo que me enseña

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Mi hijo de nueve años me hizo hace poco una reflexión que no olvido y me parece de una tremenda riqueza. Me dijo:

Papá, he estado pensando cuál es mi partido político y he decidido que es Stop Desahucios Córdoba.

(Pausa con mirada reflexiva)

Yo se que tú eres de Izquierda Unida, pero es que yo eso de la izquierda y la derecha no lo acabo de entender, pero que echen a la gente de sus casas está muy mal, y yo quiere ser del partido que defiende a esa gente.

(Pausa con mirada de pensar “pobre Papá”)

Pero como tú también eres de Stop Desahucios…

En ese momento le dije que fuese del partido que le diese la gana y que me gustaba muchísimo su elección, me da un abrazo y me dice:

Pero que sepas que también me gusta Izquierda Unida

¡¡Me lo como!!

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La Iglesia no es creíble para los más pobres, ni ésta ni ninguna (cura Paco)

La frase con la que titulo la entrada de este blog no es mía, sino de Francisco Aguilera, un sacerdote de Córdoba que ha entregado su vida a la lucha por mejorar las condiciones de vida de los más empobrecidos y a la denuncia de este sistema capitalista y neoliberal que no deja salir de la pobreza a quien ha caído ya en ella, hablo del cura Paco, de la barriada de Valdeolleros.

Cuando llegué a Córdoba, en 1990, ya oí hablar de él, le llamaban también el cura rojo, el cura comunista, el cura obrero y el cura de los pobres. Ese año comencé a ejercer de profesor y cuando quise echar una mano para solucionar un grave problema familiar de una de mis alumnas acudí a las administraciones, pero se lavaban las manos o decían que no era competencia suya. Cuando ya no sabía donde acudir una compañera me habló del cura Paco, fui a verlo a su parroquia (Valdeolleros) y nos dio las claves y los contactos para poder solucionar el problema.

Desde entonces siento un profundo respeto y admiración por él, además lo encuentro en todas las reivindicaciones sociales intentando jugar un papel humilde, sin buscar protagonismos. No creo que me conozca pero cuando le saludo me devuelve otro saludo con una sonrisa y me pregunta como estoy con sincero interés, transmite paz y calidez humana. Ejemplos como el suyo hacen que siga teniendo fe en el Cristianismo aunque haya dejado de tenerla en una Iglesia Católica cuyas jerarquías adolecen de falta de valores cristianos.

Hoy leyendo la prensa por internet he encontrado esta entrevista que le hacen en Cordópolis, no he podido evitar alegrarme y compartirla con vosotr@s. Os recomiendo leerla y ver el vídeo.



Si has llegado hasta aquí, ¡gracias por leerme!.

Maízca, 20 años… ¡felicidades!

Mañana (ya hoy) Maízca celebra sus 20 años y ha montado el evento Vente al XX.

No se si sabéis qué y quienes son Maízca, si no lo sabéis os lo cuento yo. Maízca es una ONGD cordobesa que trabaja en CentroAmérica, principalmente en Guatemala, además hace una gran labor de sensibilización y educación para la solidaridad aquí en Córdoba y están muy comprometidos con los problemas de nuestra ciudad, por ejemplo con Stop Desahucios Córdoba. Las personas que trabajan en Maízca lo hacen casi todas de forma voluntaria (ahora sólo hay dos personas contratadas y viven en Guatemala) pero con una preparación y profesionalidad incuestionable. Son personas honestas, solidarias, activistas y ejemplares, si alguna vez habéis trabajado con ellos/as seguro que estáis de acuerdo conmigo.

El párrafo anterior es más que suficiente para justificar esta entrada felicitando a Maízca por sus 20 años, pero es que para mí Maízca es mucho más… 

En el año 92 conocí a Esmeralda, Vicente, Isa y Baldo y por su mediación viajé a Guatemala como cooperante voluntario con otros tres amigos, y ese viaje cambió mi vida. Son cosas que no se pueden explicar sólo se pueden vivir, pero desde entonces se creó en mí un vínculo muy especial con Guatemala y no puedo dejar de emocionarme al recordar la buena gente de ese hermoso y castigado país. Y también desde entonces la gente que hoy forma Maízca forma también parte de mi familia.

El el año 93 fundamos Maízca y fruto de mi trabajo (voluntario) conocí a Merche, mi actual pareja y madre de mis tres hijos. Volví a ir como cooperante voluntario a Guatemala en el año 93, en el 94 y en el 2001. He sido secretario, tesorero y presidente de Maízca, he trabajado mucho por Maízca y he dado mucho de mí a Maízca, pero he recibido muchísimo más de lo que yo haya podido dar, no se explicarlo pero es así.

Creo que si Maízca y su gente (personas que ya forman parte de mi familia como Esmeralda, Vicente, Isa, Isabelita, Rosa, Antonio, Alfonso, Esperanza, Merceditas, …) no se hubiesen cruzado en mi vida, hoy sería una persona diferente, menos solidaria, menos plena, menos humana y menos feliz.

Por eso mañana, aunque no pueda estar en la celebración por culpa de mi mala cabeza a la hora de organizarme, mi persona estará en Sevilla pero mi corazón estará presente en la celebración y muy cerca de otros como Delia e Iván que nos dejaron en el camino.

Gente de Maízca, cuando leáis esto que sepáis que OS QUIERO, que OS DEBO MUCHO y os doy GRACIAS por estar ahí, por ser como sois, por formar una parte tan especial de mi vida y, sobre todo, por existir.

Os dedico esta canción, que sabéis que tanto me gusta, con un fotomontaje de proyectos de Maízca.

Si has llegado hasta aquí, gracias por leerme.

ORGULLOSO (en mayúsculas) de ser docente del IES Gran Capitán

Mi centro, el IES Gran Capitán, está a favor de lo público y por extensión de la escuela pública, y para que no haya dudas lo manifiesta de manera clara con este pedazo de cartel en la entrada:


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Y también manifiesta su apoyo a todas esas personas que están sufriendo las consecuencias de un sistema criminal que les deja sin el derecho a la vivienda participando en la #PrimaveraVerde, que es una campaña de apoyo a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca frente al intento de desprestigio del PP, de apoyo a las medidas de la ILP por la dación en pago retroactiva, el alquiler social y la moratoria de desahucios. Para decir alto y claro que ¡Sí Se Puede!.


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¿Cómo no voy a estar ORGULLOSO de ser docente de este centro?.

P.D.- Y recuerda, mañana hacemos huelga contra la LOMCE (que huele a azufre y a troika).

Adiós Fran, hasta siempre. No te olvidaré, no te olvidaremos

Empiezo a escribir esta entrada sin saber qué título le voy a dar, sin saber si la voy a publicar y sin saber si hago bien en hacerla. Escribo por muchas razones, porque estoy triste aunque no derrame lágrimas, fui (mal)educado con eso de los hombres no lloran, porque estoy desgarrado por dentro y me acuerdo de lo bien que habla mi amiga @NoLolaMento del efecto terapeútico que tiene escribir en un blog, tal vez me sirva a mí también. Y escribo también porque no quiero que la muerte de Fran sea en vano, porque no quiero olvidar lo que le ha llevado a cometer esta locura y para que cuando mi ánimo decaiga o cuando mis fuerzas disminuyan pueda volver a leer estas líneas y saber que tengo que seguir luchando contra esta lacra social que lleva a gente buena como Fran a la tumba y desahucia a una niña de 8 años de su padre.

Este viernes después de comer, leyendo las noticias en el ordenador me encontré con una que hablaba de un suicidio de un activista de #StopDesahucios en mi ciudad, en Córdoba, y además la persona en cuestión era Fran, un compañero de un grupo de apoyo de #StopDesahucios que acababa de empezar (llevaba dos reuniones) y del que formo parte.

Conocí a Fran en Diciembre y me impresionó su historia, me indignaba terriblemente escuchar como contaba las calamidades que dos entidades financieras (CajaSur y Caja Badajoz) le hicieron pasar, y me dolía ver el sufrimiento que arrastraba, me dolía ver cómo le costaba ver la salida del túnel en que le habían metido a pesar de ser una persona buena y con un corazón tan grande que costaba comprender cómo le podía caber dentro del cuerpo, y me dolía, y mucho, cuando le oía hablar de su hija de 8 años, de la impotencia y el miedo que sentía como padre ante el hecho de no tener un techo que ofrecerle. Os dejo su historia contada por @Alberto_Almansa, un periodista comprometido con la causa:


Volvimos a reunirnos en Enero ya como integrantes del grupo de apoyo, y después el martes pasado. Nos contaba que acababa de dejar a su niña en la catequesis, lo vimos mejor, contaba que, gracias a #StopDesahucios, iba a recibir una subvención para ayudarle a pagar el alquiler del piso donde vivía, y además participó activamente en la reunión, reflexionando y proponiendo acciones. El viernes después de leer una notificación de hacienda para que pagara una deuda ¡por incremento patrimonial! (este sistema perverso está demente) no pudo más, se le debieron aparecer de golpe todos los fantasmas que tanto sufrimiento le causaron y se arrojó por su balcón asegurándose antes de que no había nadie debajo. A esto le llaman suicidio, pero no os confundáis, lo que ha sido es un homicidio como muy bien explicó ayer en televisión el compañero Rafa Blázquez.

La tarde del viernes nos concentramos, mucha gente lloró de pena, de rabia, de impotencia, pero todos y todas nos conjuramos y comprometimos a que el homicidio de Fran no puede quedar impune ni puede ser en vano, su muerte tiene que servir para que encontremos la fuerza necesaria para seguir luchando por evitar que nadie pase por lo que Fran pasó y que ese trágico desenlace no vuelva a suceder.

Y ahora, con vuestro permiso, me gustaría dedicarle a Fran unas palabras:

Querido Fran:

Quiero creer que vas a poder leer esto desde algún sitio y quiero creer que estás en algún lugar donde puedas haber encontrado algo de paz, aquella que durante tanto tiempo buscaste y un sistema criminal no te dejó encontrar. Me habría gustado haberte podido conocer mejor, haberme podido dar cuenta antes de lo que podía pasar. Tus compañeros y compañeras de #StopDesahucios nos concentramos el viernes por la tarde, pusimos velas en el suelo, una foto tuya y señalamos a los culpables de tu muerte. También lloramos por ti, estábamos (y estamos) desgarrados por dentro  y te vamos a echar mucho de menos.

Quiero contarte que #StopDesahucios va a estar pendiente de tu niña de 8 años, de tu mujer y de tus padres, que no se va a consentir que CajaSur y Caja Badajoz siga martilleando a tu familia con esa deuda ilegítima e injusta que ha terminado separándote de ellos. Ayer Rafa Blázquez lo contó por televisión y fue muy claro y contundente, un poco más arriba tienes el enlace con la intervención, espero que donde estés tengas acceso a internet porque esa intervención vale la pena verla y te dará un poco de tranquilidad al saber que tu familia no va a estar sola.

También quiero contarte que hoy se ha conseguido un pequeño logro, una familia de trabajadores ha decidido ceder (gratuítamente) una vivienda de su propiedad a tu mujer y a tu niña para que comiencen de nuevo, el piso está en Santuario, por lo que creo que tu niña no tendrá el cole muy lejos. Alberto Almansa, también muy afectado por lo sucedido, lo ha contado en su blog.

Quiero que sepas que no dejaremos que tu muerte sea en vano, que no vamos a olvidar a quienes te empujaron por el balcón, y que vamos a seguir luchando, con más ahínco si es posible, para terminar con esta presión criminal de los que desahucian al pueblo para favorecer a unos pocos.

Ojalá fuera fácil transmitirte todo lo que me está pasando por el corazón, pero no tengo los recursos literarios suficientes para poder hacerlo. Prefiero despedirme con una canción de Julio Numhauser que además de ser preciosa tuve el privilegio de poder escucharla en manos (guitarra) y voz de mi amigo Alfonso hace ya unos cuantos años, desde entonces se ha convertido en una de mis canciones favoritas y me gusta “regalarla” a todas las personas que significan mucho para mí. El autor la escribió después de que un mal nacido, llamado Pinochet, le obligara a marcharse de su país (Chile), lo mismo que a ti otros mal nacidos te echaron de tu casa y de esta vida, su letra llama a preservar los sentimientos y valores profundos, así como a esperar que “lo que cambió ayer, tendrá que cambiar mañana”.


Querido Fran, no puedo escribir más, me tiemblan las manos, el alma y el corazón, te mando un abrazo y un beso allá donde estés, quiero creer que los recibirás.

Motivos para ser feliz

La última entrada del año se la quiero dedicar a Yolanda, una chica a quien no llegué a conocer personalmente pero que era hermana de una amiga, Esperanza, a quien admiro, respeto, y  a la que que no puedo calificar simplemente como “buena”, la califico como “impresionante” porque impresiona su nobleza, su capacidad de sacrificio por los demás, su efectividad a la hora de trabajar, su capacidad de escucha, su empatía, su solidaridad, etc… si la conoces seguro que entiendes lo que quiero decir. Además Esperanza y Yolanda forman parte de una familia de luchadores, de gente que cree en otro mundo posible que entre todos podemos construir y que además actúa en consecuencia, de una familia que te acoge sin reservas, que comparte contigo todo lo que tiene y te trata como a un miembro más. Por eso cuando Yolanda se marchó todos los que somos amigos y amigas de Esperanza y su familia sufrimos también esta dolorosa pérdida y hemos estado pendientes de su recuperación anímica.

Hace poco Esperanza mando (a mí y a otros/as) un correo electrónico que me hizo feliz porque estaba cargado de positividad, de vitalidad y sabiduría y me gustó tanto que le pedí permiso para poder publicarlo en este blog para compartirlo con todos vosotr@s:

Querid@s Amig@s:

Mi hermana Yolanda hubiera cumplido hoy 38 años.

Con 15 años viajó a Londres un verano sin tener ni idea de inglés, y volvió hippie y triunfadora; A los 18 años se marchó un año a Irlanda (el país de U2 que tanto adorábamos) y volvió con ideas claras sobre su futuro profesional …ser profesora. Estudió Filolofía inglesa en Zaragoza.

A los 22 años tuvo que superar su primera intervención, sus primeros miedos y  llevar la cabeza rapada con una gran cicatriz. Violeta y yo también nos cortamos el pelo muy corto (pero no era lo mismo).

Se fue a Madrid, se enamoró de un inglés, y se casó. Trabajaba de profesora de secundaria, pero quería estudiar magisterio, y lo hizo. Los fines de semana viajaba a Salamanca para sacarse la diplomatura.

El mismo año que se presentaba a las oposiciones de maestra, justo dos días antes de su examen el fantasma de la enfermedad apareció de nuevo.

Pero no había nada que le frenara cuando se proponía algo, y se presentó al examen. Y sacó la oposición.

Y ese Septiembre, con el fantasma de la enfermedad rondando cerca empezó a trabajar en un idílico colegio al lado de su casa (impensable en Madrid). En Diciembre llegaron las malas noticias. Una noticia que no te deja pensar ni respirar.

Recuerdo que esa Navidad me molestaba ver en la calle gente feliz.

Y aquí era donde quería llegar….la felicidad. Estuve más o menos 3 años en los que no fui feliz ni uno sólo de los días que viví.

Ahora, 5 años después de aquel doloroso Diciembre os escribo para recordaros algo que ya sabéis. La vida es muy corta.

Nosotros viviremos muy poco más, porque nuestra vida pasa veloz y es un puntito insignificante del Universo.

Pero tenemos mucho para ser felices, tantos privilegios….. a pesar de esta mierda de crisis que nos amenaza cada día.

No quiero sonar apocalíptica, sólo quería haceros llegar lo que siento.

Os dejo un enlace a una de las canciones favoritas de mi hermana 10…….wish you were here de Pink Floid

Era tan tan favorita, que cuando teníamos 16 años se la grabó una y otra vez en una cinta para no tener que rebobinarla.


Abrazos, Esperanza.

Hoy cuando brinde con champán después de las uvas le mandaré un beso a Yolanda  y a todas esas personas que como ella no tienen miedo a la vida ni a ser felices y nos enseñan el camino que hay que seguir.

Feliz 2013.

Le pasó a José Manuel Rincón, pero le podría haber pasado a cualquiera #14N

El pasado #14N participé de manera activa en la jornada de huelga general y formé parte de los piquetes junto con muchos compañeros y compañeras de mi sindicato y de otros colectivos amigos. Hasta las 11:30 de la mañana mi sensación no era mala: la jornada estaba siendo un éxito, los piquetes podíamos ejercer nuestra labor a pesar de ciertas coacciones policiales (exceptuando los problemas de Ronda del Marrubial que entonces desconocía), los comerciantes que tenían abiertos sus establecimientos en su mayoría estaban siendo receptivos a nuestras demandas, no había altercados, etc… pero todo esto cambió a las 11:30 de la mañana.

Cuando ya había terminado la labor de los piquetes y nos encaminábamos a la manifestación observo con horror como a José Manuel Rincón la policía lo agrede, lo detiene, lo tira al suelo y le esposa, ¡no me lo podía creer! ¿A José Manuel? un ejemplo de tranquilidad, paz y buena conducta, y además ¡no había hecho NADA! . Os dejo el relato de dos personas (fiables y de confianza que estaban con él), el compañero Panta y la compañera Alba Doblas.

Un vehículo, en una vía semi-peatonal estrecha, paró ante la cantidad de gente que deambulábamos. Profiriendo quejas, inició la marcha de nuevo poniéndome en peligro. José Manuel advirtió al conductor bravucón que era un lugar de preferencia peatonal. El hombre se envaneció contra la gente. Nadie lo tocó. La policía no acudió a proteger a peatones integrantes de un piquete informativo, no. Sino que inmediatamente que se percibió de que había una discusión, se esmeró en apalearnos y derribar brutalmente a un buen hombre que había acudido en mi auxilio

Un vehículo paró ante nosotros y su conductor se bajó y comenzó a increparnos por ir por mitad de la calle, llegando luego el conductor a insultar al ahora detenido cuanto éste le recordó que estábamos en una calle semipeatonal. Llegó la Policía, que ni siquiera identificó y dejó marchar sin mayor problema al conductor, para luego detener a Rincón.


Me costaba creer lo que estaba viendo, una de las personas que había entrado conmigo a hablar con varios comerciantes, con calma, con educación, casi tratándolos como clientes, estaba ahora tirado en el suelo siendo esposado después de haber sido agredido injustamente por la policía. Intenté acercarme a él pero no me dejaron, intenté poder hacer fotos con el móvil pero los nervios no me dejaron atinar con las teclas y solo pude quedarme impotente, con los brazos en alto, junto a muchas personas delante de la policía que amparaba la detención ilegal del compañero José Manuel.


No conozco mucho a José Manuel, pero casi siempre que acudo a alguna actividad solidaria allí está él participando en la misma, y siempre me saluda con cariño, dándome dos besos y preguntándome sinceramente que cómo va todo. Os dejo la descripción que el amigo Panta hace de él para que os hagáis una idea del tipo de persona que es:

José Manuel Rincón tiene la sonrisa hermosa. Es educado, amable, cortés. Su barba suele rozar graciosamente la mejilla de sus amigos, porque antes besa que choca la mano. Trabaja en asuntos de comercio justo, sabe dirigirse a la gente con armonía. Es de ese tipo de personas a las que es fácil parar la conversación porque se deja cortar y deja a la gente hablar. Si yo fuera mujer, quisiera tener a mi lado un hombre que rebosara esa calidad humana. Es una persona alegre, centrada y amena. El camarada Rincón está afiliado a un sindicato porque tiene el orgullo de saberse clase trabajadora y está comprometido así con su sociedad. A la vez, pertenece a asociaciones de solidaridad, promueve el movimiento cooperativo y milita en un partido de la izquierda apoyando al comité con su buen hacer en tareas de economía.

José Manuel estuvo detenido hasta pasadas las 21:00 que fue liberado con cargos, y su salida de los juzgados realizó estas declaraciones que dignifican y aumentan todavía más su grandeza como persona:


 

Me tengo por una persona comprensiva, mediadora y que cree en la buena voluntad de las personas, por ello me he resistido a creer en la mala fe de nuestra policía, pero esta actuación es un chorro de agua que colma un vaso y empiezo a creer que la policía está siendo por acción u omisión consciente uno de los soportes en los que se basan los que sólo piensan en su provecho a costa de nuestros derechos como personas y como sociedad.

Si me lees y eres uno de esos policías que realmente quiere prestar un servicio ciudadano, por favor, no consientas que otros compañeros repitan lo que el el #14N le hicieron a José Manuel, y si no puedes evitarlo denuncialo donde corresponda para que estas actuaciones no queden impunes, no dejes que un falso corporativismo te haga cómplice ni que la policía continúe alejándose de la ciudadanía.