Manifiesto en defensa de un gobierno andaluz de izquierda

Suscribo este manifiesto que alerta del camino vertiginoso de derechización de La nueva Presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y que además torpedea cualquier acuerdo con IU (la parte en negrita es mía, salvo la de las propuestas).

Hace poco más de un mes desde que Susana Díaz fue nombrada presidenta de la Junta de Andalucía, y en ese escaso margen de tiempo ha escogido un camino vertiginoso de derechización en sus actuaciones que contradicen frontalmente el mensaje que lanzó inicialmente de cambio y de defensa de los andaluces y andaluzas.

Ya nos decepcionó su discurso de investidura, pero sobre todo desde su presentación en Madrid vemos cómo se ha ido escorado hacia los intereses de la derecha. Susana Díaz actúa como Presidenta de la Junta de Andalucía cuyo gobierno está sustentado en una coalición de izquierda aunque parece que actúa como si tuviese la mayoría absoluta y solo representara a un PSOE que está volviendo a los tiempos más oscuros de Borbolla y de Chaves.

La Presidenta debería tener como prioridad oponerse a las políticas neoliberales y recentralizadoras del PP, que no para de recortar las prestaciones de los servicios públicos a los más débiles y está asfixiando la financiación de nuestra Comunidad. Por eso nos llama especialmente la atención que en vez de reunirse con Rajoy para plantarse frente al recorte de 1.200 millones en los presupuestos de la Junta vaya para proponer un pacto de silencio frente a la corrupción que tape al caso Bárcenas y el de los ERES.

La nueva Presidenta no sólo está girando a la derecha sino torpedeando cualquier acuerdo con Izquierda Unida, su socio de gobierno. La foto con los grandes empresarios en Andalucía ha ido acompañada de promesas de no incrementar los ingresos fiscales propios y de parar cualquier iniciativa para impulsar un nuevo modelo económico como el banco de tierras o la banca pública. ¿Cómo piensa luchar contra el paro y defender los servicios públicos? ¿Aceptando los recortes, renunciando a generar nuevos ingresos e impidiendo las iniciativas para crear empleo y hacer que vuelva a fluir el crédito?

Los andaluces votamos una mayoría de izquierdas para que se gobernara con políticas de izquierda. Si el PSOE quiere gobernar como el PP, entonces debería pactar con el PP. Sabemos que han sido los poderes fácticos económicos los que nos han llevado a esta situación de desastre. Solo si el poder político democrático se impone sobre ellos y no vuelve a subordinarse a sus intereses será posible salir de esta situación.

El Pacto de Izquierda ha sido y es una esperanza frente al poder de la derecha no sólo en Andalucía, sino en todo el Estado. Por eso le pedimos a Izquierda Unida que utilice toda su capacidad política para presionar y convencer a su socio de gobierno de que hay que aplicar el programa pactado, que el PSOE debe solventar las discrepancias hablando y no mediante declaraciones públicas para imponer hechos consumados y practicando el obstruccionismo contra las iniciativas más progresistas.

El programa de izquierda que sustenta el pacto es un buen punto de partida para ejercer todo el potencial que tiene nuestra autonomía poniéndola al servicio de la inmensa mayoría del pueblo andaluz, atacado cruelmente por los recortes y privatizaciones del gobierno de Rajoy que está hundiendo a las clases medias y populares andaluzas, al igual que a las del resto del Estado.

Izquierda Unida debe sustentar su permanencia en el gobierno en el cumplimiento de ese programa. No sería comprensible por ejemplo votar unos presupuestos que no fueran coherentes con el mismo, sino que por el contrario trajeran más paro y más recortes. Si no hay acuerdo los presupuestos pueden prorrogarse hasta que lo haya. No pasa nada.

Por ello, los firmantes de este manifiesto proponemos:

  • Que ese programa se abra a la participación ciudadana para su evaluación por todas las personas que quieran aportar y su iniciativa se difunda a través de las redes sociales y de los medios de comunicación y que se informe permanentemente del grado de cumplimiento del mismo.

  • Que Izquierda Unida y todas las organizaciones sociales y políticas andaluzas realicen una nueva convocatoria por Andalucía en la que recaben la participación activa de toda la izquierda y de todos los sectores progresistas andaluces en defensa de un programa común para una salida a la crisis democrática, social, ecológica y andaluza.

  • Que se convoque lo antes posible un proceso de primarias abierto a toda la ciudadanía andaluza para elegir al candidato o candidato de la izquierda andaluza a la Presidencia de la Junta de Andalucía, en línea con el proceso de renovación iniciado.

Nombrando a Griñán senador aumentará el descrédito ciudadano a la política

Antes de escribir aclaro que milito en Izquierda Unida e Izquierda Abierta (desde hace poco tiempo) y estoy muy contento de hacerlo. Llevo muchísimos años siendo activista en diversos movimientos sociales practicando,  participando de lo que yo llamo la “izquierda social” y producto de una reflexión personal decidí complementar mi activismo participando en IU.

Hoy el parlamento andaluz ha aprobado que el ex-presidente de la Junta, José Antonio Griñán, sea senador, a pesar de las graves acusaciones que lanza sobre él la juez Alaya (en un auto muy discutible, hay que reconocerlo), y la gran mayoría de los parlamentarios de Izquierda Unida han votado a favor. Algunos, cuyo nombre no puedo decir ya que el voto era secreto, no lo han hecho o no han acudido al pleno, mi admiración por ellos/as.

Y como estoy en una agrupación política donde se puede decir lo que se piensa (y si no se pudiera también lo diría) digo (porque sino reviento) que estoy muy decepcionado con la postura que ha tomado en su mayoría el grupo parlamentario de IU, y no soy el único militante que piensa y siente así.

Es muy difícil explicar en la calle que somos “rebeldes” (lema campaña candidata IU Córdoba), que tenemos tolerancia cero con la corrupción, que pedimos la dimisión de Rajoy y que hemos votado a Griñán como senador a pesar de su responsabilidad política con los EREs y después de que una juez (repito, con una actuación muy discutible) diga que Griñán tiene que ser imputado.

Tras la dimisión de Griñán, por diferentes razones de carácter personal y político, principalmente relacionadas con el uso fraudulento de fondos destinados para abonar Expedientes de Regulación de Empleo (EREs) por la Junta de Andalucía, como él mismo ha reconocido públicamente, no sido nada oportuno ni comprensible para la ciudadanía el apoyo de las diputadas y diputados de IU en el Parlamento de Andalucía para que el señor Griñán sustituya inmediatamente a una de sus compañeras o uno de sus compañeros de Partido en el Senado en representación del Parlamento Andaluz.

El señor Griñán dijo que se retiraba para favorecer a su partido y prestigiar la política de manera que él “se comiera sólo el marrón de los EREs”, pero, ¿esto es retirarse de verdad?, cómo me decía una tuitera hace muy poco ¿será que retirarse a los ¡67 años! no es una salida digna?.

El Senado está suficientemente desprestigiado al no haberse convertido aún en una cámara federal. Difícilmente la ciudadanía podemos comprender que alguien que no puede mantenerse en las funciones políticas que ostentaba, deba «retirarse» urgentemente a un cargo que conlleva una serie de garantías jurídicas para el ejercicio libre de las funciones parlamentarias. No podemos aceptar que el Senado lejos de transformarse, se muestre de nuevo como un vulgar “Cementerio de Elefantes”, inútil para la mayoría.

Esto no quita que me parezca (a mí y a muchas más personas) inconcebible “el farragoso auto” del que ha tenido que hacer uso la jueza Alaya, para «imputar y no imputar» al señor Griñán y otros ex-miembros del Gobierno de la Junta. Es muy preocupante la desconfianza en que está sumida la ciudadanía ante el funcionamiento «anómalo» de la Justicia cuando se trata de temas relacionados con la corrupción.

Hoy, por desgracia, se ha contribuido más al descrédito de la política por parte de la ciudadanía, y sin quererlo desde IU hemos participado.

Inmaculada Michinina: “Déjennos tener dignidad”



Se llama Inmaculada Michinina, tiene 37 años y es aspirante a una licencia del baratillo de Cádiz. Vale la pena ver este vídeo completo, y si eres alguien con responsabilidades políticas aún más. El discurso de Inmaculada es un sollozo indignado ante la clase política que se ha dedicado a gobernar de espaldas a la ciudadanía, es un alegato contra el despotismo poco ilustrado que está devaluando la calidad de vida de tantas personas (llanas) y nos está empujando por un pozo sin fondo, y es un ejemplo de coraje y dignidad del que todos y todas deberíamos aprender.

Como dice Concha Caballero los perdedores apenas tienen oportunidad de contar su historia pero ella lo hizo con ráfagas de metralla, algunas de ellas:

  • “Os hemos dado un puesto de trabajo que no valoráis. No lo aprovecháis para trabajar para nosotros, para el pueblo”.
  • “Para ustedes somos solo un punto, el punto 19”.
  • “Déjennos tener dignidad”, “déjenme decirle a mis hijas: chocho, que puedes comer lo que hay en la nevera, que lo ha conseguido tu madre”.

Inmaculada no pide ayuda ni subsidio, sólo que le dejen ejercer derecho (humano) de ganarse el puchero con sus propias manos.

Finalmente la mayoría absoluta del pleno votó fríamente en contra del punto 19, no pensaron que más de 400.000 personas iban a ver la intervención de Inmaculada, total, pensarían que ¿a quién le importa la intervención de una simple vendedora de un baratillo?. Y la realidad es que para muchos de ellos sólo somos eso, unos simples “lo que sea”, ¿para qué se van a preocupar de nosotros?. Después, al darse cuenta de la conmoción que las palabras de Inmaculada habían producido quisieron explicarlo, pero volvieron a demostrar que no habían entendido nada, Inmaculada estaba hablando de democracia real, de cómo tenemos gran parte de la clase política a quien poco le importa los dramas de los de abajo, solo las inquietudes de los de arriba para ser más poderosos a nuestra costa.

Otra política es posible, tiene que serlo, y los que creemos en ello tenemos que ser valientes y luchar por ella, porque el problema de Inmaculada (que también es el nuestro) merece un final distinto, un final digno, humano y justo.

La Izquierda Unida que yo quiero (y por la que lucharé)

IA_CORDOBA
iucordobaHace relativamente poco tiempo decidí meterme “en política”, me considero un activista social y quiero continuar/complementar mi lucha desde Izquierda Unida, quiero contribuir a que IU consiga el gobierno y desde ahí el poder (que no es lo mismo). Además milito también en Izquierda Abierta, partido político integrante de IU.

Hoy Izquierda Abierta Córdoba ha realizado una asamblea abierta donde cerca de 80 personas hemos estado debatiendo sobre el futuro de Izquierda Unida, tanto a nivel de Córdoba como más global. Yo he intervenido en el debate hablando de la Izquierda Unida que yo quiero, y me gustaría compartir también con vosotras y vosotros las reflexiones que he hecho en esta asamblea:

  1. Quiero una Izquierda Unida que esté UNIDA.
  2. Quiero una Izquierda Unida que dedique el 95% de sus energías al 95% que tenemos en común quienes la integramos, y no sólo un 5%,
  3. Quiero una Izquierda Unida que practique una democracia RADICAL, menos delegación y MÁS participación.
  4. Quiero una Izquierda Unida cuya relación con los movimientos sociales no sea de fagocitación sino de igual a igual, de persona a persona, que los ESCUCHE antes de hablar por ellos, que sea lo suficientemente HUMILDE para darse cuenta de que tiene mucho que aprender de ellos (aunque también que enseñar), que sea lo suficientemente EXIGENTE para darse cuenta de que ALGO FALLA cuando movimientos sociales de gente de izquierdas, anticapitalistas, solidarios, ecologistas, etc… en muchas ocasiones no se sienten representados por ella.
  5. Quiero una Izquierda Unida que haga un política de CALLE, de boca a boca, que sea capaz de mirar a la gente a los ojos y que cada una de esas personas entienda que su problema es NUESTRO PROBLEMA.
  6. Quiero una Izquierda Unida que aspire a ser alternativa REAL de Gobierno para alcanzar el poder y cambiar (para mejor) la vida de las personas, sobre todo la de aquellas a quien más toca sufrir. Que no se alegre cuando el CIS le de un 15% de intención de voto, que vea ese porcentaje como un fracaso porque no va a permitir que gobernemos.
  7. Quiero una Izquierda Unida GENEROSA capaz de formar un FRENTE AMPLIO DE IZQUIERDAS que sea capaz de conquistar el poder  aunque esto signifique cambiar el modelo de partido que se ha llevado hasta ahora.
  8. Quiero una Izquierda Unida BELIGERANTE con todos aquellos lobbies que tantísimos derechos nos están robando a la mayoría de la sociedad para ser ellos más ricos y más poderosos.
  9. Quiero una Izquierda Unida INSUMISA ante los DESAHUCIOS en todos los sitios donde tenga responsabilidades de gobierno, que no contrate NINGÚN servicio financiero con aquellas entidades que no estén dispuestas a colaborar en una economía al servicio de las personas y que no contrate ningún suministro con ninguna empresa que sea capaz de dejar a una familia sin agua o sin electricidad por no ser  rentables desde el punto de vista contable.
  10. En resumen, quiero una Izquierda Unida que SEA CAPAZ de hacer realidad lo que decía Aristóteles sobre la política, que es el arte de HACER POSIBLE LO IMPOSIBLE.